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Nosotras que perdimos la paz

Nosotras que perdimos la paz: Al rescate

Descatalogado

En 2005 vio la luz Nosotras que perdimos la paz, una ventana abierta a la memoria que nos pertenece y que aún nos sigue negada desde el poder. Un recorrido por el siglo XX en España,  desde la perspectiva de un puñado de mujeres derrotadas por la dictadura fascista.  Lo escribí tras sumegirme durante varios años en las historias de mujeres de carne y hueso a las que necesitaba conocer y recorrí con ellas los pliegues de la historia. Conté con el apoyo –entre muchos otros– de mi maestra Mary Nash que lo prologó y con el cariño de Rosa Regás que me acompañó en la presentación enMadrid, cuando ella era también de foma demasiado fugaz, directora de la biblioteca Nacional.

El libro tuvo una gran tirada porque fue fruto tambiénde un acuerdo con TVE para editarlo con el dvd del documenral  Mujeres del 36 producidopor La Noche Temática.  Ahora la editorial considera que ya ha caducado su vida en el mercado y lo retira de las librerías.
Para que no sea destruido, me propongo recuperar y distribuir el mayor número de volúmenes que pueda.
Las personas interesadas  pueden solicitarlo con un  mensaje a través de este blog o de facebook.
llum@llumquinonero.es

Colaboración Campaña para recuperar  Nosotras que perdimos la paz: 10€ ejemplar.

Nosotras que perdimos la paz.

10 €, más gastos de envío.

“El mejor recuerdo de su vida estaba unido a aquel tipo escuálido que se estaba dirigiendo al guardia. Era Antonio, su casi médico.

…Por primera vez en su vida ella supo lo que era no pisar el suelo; como sino estuviera en la calle,como si no viniera de un Consejo de Guerra, como si Antonio no le dijera lo que le decía  ¿Con que palabras se puede decir lo que no se puede decir ni en libertad?

¿Noticias? Malas. Esa misma noche habían fusilado a su amigo Juan Morillo. Venía a recoger su cadáver.

…lo mataron la noche del domingo, en fiesta de guardar, cumpliendo el quinto mandamiento del que hacían gala los curas y las monjas en las cárceles de Franco: “Matar con justicia”, decían.”   Toda la tierra sobre su tumba era una manta de flores. Trini Gallego. Pág 72.

Vientres robados ¿Dónde están las feministas?

Publicado por Asamblea Feminista de Madrid

Como ninguna otra causa, el robo de bebés ejemplifica el anonadante desprecio de la dictadura hacia las mujeres —y de entre ellas a las disidentes y a las indefensas.

Mil veces negadas, desposeídas del derecho al propio cuerpo, del derecho incluso a la maternidad. Durante décadas, miles de mujeres en el Estado español sufrieron el secuestro de sus bebés y su dolor, su lucha, su búsqueda quedaron reiteradamente desoídas, negadas, silenciadas, y como mucho, arrumbadas en las páginas de sucesos o como material de programas televisivos de mucha audiencia y escasas consecuencias. Les arrebataron los bebés que parieron –en las cárceles de Franco, en maternidades del Patronato de la Mujer, en clínicas públicas y privadas—y durante décadas les han dado una y otra vez con la puerta en las narices en hospitales, maternidades, parroquias, orfanatos, juzgados. Hasta hace apenas unos años, ningún juzgado admitía a trámite las denuncias de quienes podían y se atrevían a llegar a tan altas instancias. Ahora, una de las querellantes ha logrado que sea la Justicia argentina la que tome partido. Y por primera vez en la historia de la lucha de las mujeres robadas –de las familias—la Justicia internacional reclama la detención de un médico ginecólogo, actualmente jubilado, de La Línea de la Concepción, Cádiz que fue denunciado por Flor Díaz, presidenta de la asociación SOS Bebes robado Euskadi, que busca a su hermano nacido en La Línea, en el Hospital Municipal en 1967. Es un paso, un pequeño y esencial paso hacia el reconocimiento de la lucha de estas mujeres, tan próximas a la historia de todas.

En la Puerta del Sol, el 8 de diciembre de 2014.

En la Puerta del Sol, el 8 de diciembre de 2014.


He conocido a mujeres que pasaron por el Patronato de Protección a la Mujer, por las Adoratrices, por Peña Grande, a presas comunistas que fueron testigos y víctimas de los robos, a nietas de rojas a las que –sin ir más lejos—el prestigioso ginecólogo del OPUS Botella Llusià les robó su bebé, a jóvenes activistas, amigas mías, que han descubierto que sus papeles de adopción son un cúmulo de falsedades y a mujeres que parieron en los años setenta y buscan entre la paciencia y la desesperación que alguien comience a responder el paradero del niño o niña que dieron a luz. ¿Podemos vivir por más tiempo ajenas a tantos y tan brutales delitos? ¿Nos concierne a todas lo que a ellas les ocurre?

¿Puede el movimiento feminista mantenerse al margen de esta lucha? Sigue leyendo

Contra la impunidad del franquismo, las víctimas en el Congreso de los Diputados

El pasado martes, 9 de diciembre, ni el PSOE ni el PP apoyaron ni organizaron ni facilitaron la presencia de las victimas del franquismo en el Congreso de los Diputados, tampoco estaba alli UPyD. Sin embargo, con el apoyo de los grupos parlamentarios  de la izquierda plural, del Grupo Vasco,  de diputados del Grupo Mixto, alli estuvimos, denunciando una vez mas que los culpables de delitos de lesa Humanidad deben dar cuenta de sus crimenes, reclamando al Gobierno español que ponga fin a la impunidad del franquismo, afirmando,que las victimas, sus hijxs, sus nietxs, no se rinden.

Imagen de previsualización de YouTube

Un médico, dos policias acusados de tortura, diecinueve responsables de gobiernos franquistas son reclamados por la Justicia internacional, tras la querella abierta en Argentina. Una vez mas, el gobierno español hace oidos sordos a las reclamaciones de las mas altas instancias internacionales  que denuncian su pasividad, por ende, su complicidad,  con aquellos crimenes. La pagina oficial de victimas del franquismo tiene pendiente su apertura. Pero, a pesar de todas las barricadas interpuestas por los herederos de las dictadura, del atado y bien atado durante decadas, miles de personas y cientos de asociaciones han reunido fuerzas, testimonios y documentación suficiente para que la verdad ocupe su lugar en la sociedad, en la politica y en la Historia españolas. La Coordinadora Estatal de Asociaciones de la Querella Argentina ha logrado un gran paso adelante. La Justicia internacional ha intervenido a través de la Justicia argentina. En la sala Perez Llorca del Congreso de los Diputados, representantes de las más diversas asociaciones de lucha contra el franquismo y de víctimas, del exilio, de las cárceles, de las instituciones para reclusión de lxs menores, de las asociaciones de bebés robados, respiraban un aire de esperanza.

Tal vez, hoy mas que nunca, estemos cerca de lograr lo elemental en una democracia: la condena oficial de la tirania, de la dictadura, del franquismo y el reconocimiento de sus millones de víctimas. Mas cerca de la verdad, de la Justicia y de la reparación. Como recordó en la sala Elsa Osaba, representante del colectivo de victimas del exilio y deportación, “hemos de lograr el Nunca Mas, consigna que por primera vez gritaron los españoles supervivientes en Mauthausen”.

Mas Informacion sobre la querella

cartel La nin_a y el lobo Alicante

La niña y el lobo, de Amparo Sánchez

cartel La nin_a y el lobo AlicanteAyer, 23 de septiembre, Amparo Sánchez presentó en el Clan Cabaret, de  Alacant, de la mano de l’Aparadora, su libro La niña y el lobo.

Este es el texto que escribi para su presentación:

Dice l’Aparadora que el libro le ha encantado y que a ella le fascina, como a Amparo, reinventarse cada día, porque la vida nos espera llena de sorpresas cuando abrimos la caja de los tesoros que llevamos dentro y nos vestimos con ellos para atravesar el amor, el miedo y el dolor que nos va saliendo al camino. La niña la necesitamos siempre, para jugar, para seguir creciendo, para no perder la curiosidad y las ganas de ir más allá de los límites que nos han marcado. Y necesitamos a la adulta, que cuide de la niña y la agarre bien fuerte de la mano cuando el miedo aprieta.

Al lobo se le puede mirar de muchas maneras y entre la adulta y la niña se va haciendo camino.

No sé bien la diferencia que hay entre una niña y una adulta ni cuándo llega el momento de atravesar esa frontera que, en realidad, nunca se deja atrás. La niña que fuimos esta siempre a nuestro lado y cada jornada nos acompaña en la medida que nos hacemos cargo de nosotras mismas, de nuestros miedos y de nuestros deseos, de nuestras necesidades; en la medida que asumimos los riesgos de transitar nuestra propia senda, de aceptar el dolor de reinventarnos y disfrutar con la felicidad que nos depara comprobar la fuerza que la niña reúne para nosotras y que la adulta usa en su provecho.

amparo sanchez

El lobo no es el peligro; el riesgo real es no atrevernos a mirar en nuestro interior y usar a nuestro favor todos nuestros recursos desobedeciendo la ley no escrita que nos dice sed obedientes, sed sumisas, no preguntéis más, no hagáis más planes, no más preguntas. Esa voz que nos engaña a conciencia cuando nos dice que siempre hay algo o alguien más importante que nosotras mismas a quienes  debemos de atender.

La niña y el lobo es un tesoro. Un tesoro que pertenece a Amparo Sánchez y que en su generosidad comparte con todas nosotras.

Aquella Amparito niña, que se quedó asombrada ante el relato del lobo pasea ahora con él de la mano y nos lo muestra. Aunque le queda asombro para rato, sabe que su fortaleza está en ese preciso lugar entre su abuela Manuela y su propia voz que la ayuda a transformar el dolor en gozo.

Lo que aquí cuenta es la biografía de un aprendizaje; es la narración de una vida que empieza apenas a los 14 años con un embarazo sorpresa y con un parto y que no acaba cuando a los 25 años pone fin a su diario. Es la construcción de una mujer que se convierte en dueña de sí misma y que convive con la duda para seguir buscando nuevas preguntas y se pone al mundo por montera.

10614113_539195889546072_287880297039763312_namparo solaAmparo Sánchez tiene el don de encontrar en el dolor su fuerza, y allí es donde descubrela felicidad de ser libre. Es la niña Amparito, la nieta de Manuela, la amiga de Esmeralda, la madre de Ángel. Es la camarera, la que cocina tapas, la que sirve copas en un puticlub, la que canta, la que llora con un blues, la que compone, la que tiembla, la que sangra cuando le parten la cara. Amparo, Amparito quiere, cree que quiere y quiere al hombre que la cela, que le pega, que le reclama que lo salve. Y ella aguanta, resiste desconcertada y aterrorizada, sin saber donde esta la diferencia entre lo que cree que es amor y le produce tanta angustia. Hasta que un día, comienza a mirar al lobo a los ojos y, entonces, emprende su propia ruta guiada por una voz, la suya, que le decía a través de su abuela, “te vas a salvar a ti misma: tú eres fuerte, tú has aprendido mucho, tú vas a ser una gran artista”. Sigue leyendo

Las mujeres, madres robadas.

Madres robadas, bebés secuestrados, crímenes de lesa humanidad

Manifestacion en Madrid, junio de 2014

Manifestacion en Madrid, junio de 2014

Madres robadas, bebés secuestrados, crímenes de lesa humanidad son denunciados desde las asociaciones de víctimas, en la mayoria de las ocasiones encabezadas por mujeres. Se trata de delitos contra las mujeres, que se calculan en decenas de miles de víctimas, realizados con total impunidad durante decadas, amparados por un Estado que se definió nacional-católico en el pasado, gobernado en la actualidad por fuerzas ultraconservadoras herederas del franquismo.

Los delitos contra las mujeres en la sociedad española tienen su máximo exponente en los robos y secuestros de bebés, realizados durante décadas, en años de dictadura y aún después. Se trata de crímenes cometidos a través de numerosas instituciones del Estado y de clínicas privadas y públicas en los que están implicados funcionarios, abogados, médicos, curas y monjas; en miles de casos, ampliamente documentados.  Ocurrió desde los inicios de la dictadura y a partir de 1969 y hasta la aprobación de la primera ley que regula la adopción, en 1987, con la mediación de la Asociación Española para la Protección de la Adopción, presidida desde su creación por Gregorio Guijarro Contreras, Fiscal General del Tribunal Supremo y estrechamente vinculada a profesionales y religis@s del Opus Dei, cuya sede se situaba en la misma del Tribunal Tutelar de Menores.

Las mujeres, madres robadas.

Las mujeres, madres robadas.

El neocapitalismo al que asistimos, las politicas de recortes de derechos, la propuesta de Ley del Ministro de Justicia Ruiz Gallardon   que niega la libre maternidad,  nos reconduce por el camino del que venimos de la mano de las propuestas de penalización del derecho al aborto y el traspaso de fondos públicos a instituciones privadas, encargadas de centros a la promoción de la maternidad, al retorno de la beneficencia y de la presencia de la Iglesia catolica frente a los servicios públicos laicos.

La negación de derechos y libertades a las mujeres, la ausencia de libertad para la elección de la maternidad, la penalización del derecho al aborto, están estrechamente ligados a los múltiples delitos que se cometieron contra las mujeres durante la dictadura y  después de la Transición política. Delitos y crímenes de lesa humanidad que aparecen hoy en miles de denuncias de mujeres a quienes les arrebataron sus hijas/os nada más nacer y que décadas después los siguen buscando, amparadas hoy en un marco de libertades frente a un Estado que se muestra cómplice de aquellos delitos al cerrar reiteradamente los caminos para los procesos, las denuncias y las investigaciones.

Cuerpos al servicio de la patria, cuerpos recipientes, cuerpos reproductivos: la dictadura creo una amplia red de control de las mujeres: desde la Iglesia católica, al Patronato de Protección de la Mujer vinculado al ministerio de Justicia pasando por la escuela. El objetivo: el control, el adoctrinamiento y la recristianización de una sociedad que consideraban pervertida por las ideas democráticas y laicas. El cuerpo femenino quedó secuestrado en poder de los varones a través del matrimonio y de toda una red piramidal que partía del dictador y que tenía su base en la familia.

Las mujeres condenadas a vivir para criar hijo@s como fuerza de trabajo, a través de la redistribución (secuestros y robos de bebés en forma de adopciones irregulares) para llenar los vacíos y necesidades de la clase dominante bajo su propia tutela, incorporándolos a sus propias familias. El franquismo definirá a la mujer, de hecho, como un cuerpo reproductor sin derechos. Y a su tarea, el cuidado doméstico de los varones y necesitados de su entorno; quedara condenada al destierro de la vida pública y a la enajenación del propio cuerpo.

El secuestro de los en clínicas y maternidades ha de entenderse en el contexto de una sociedad sometida por décadas de dictadura, sin libertades ni derechos  frente a autoridades de cualquier tipo, incluidos, médicos, funcionarios y religiosos/as. A finales de los años sesenta, para reforzar las redes de adopciones, se creo la Asociación Española para la Protección de la Adopción, presidida por un fiscal del Tribunal Supremo, vinculada al Tribunal Tutelar de Menores, con sede en las dependencias del miso tribunal y constituida por profesionales, abogados y médicos y religiosos vinculados al Opus Dei.

 Las adopciones irregulares se convirtieron en moneda de cambio habitual durante décadas. A través de contactos e influencias con médicos, religiosas y/o sacerdotes era posible adoptar un bebé con el pago previo de unos “gastos” justificado bajo el epígrafe de minutas de abogados y médicos. Las irregularidades se extendieron en el tiempo y se consolidaron a través de clínicas privadas y públicas, con documentos repletos de irregularidades. Mujeres, generalmente de familias trabajadoras, muchas de ellas amas de casa y madres de otros hij@s, fueron desposeídas de sus bebés al alumbrarlos, o de uno de ellos si se trataba de mellizos o gemelos. Los médicos o las religiosas que las atendían en el parto, les anunciaban que había muerto y, en la mayoría de los casos, no les mostraban el cadáver. Los bebés eran entregados a familias adoptivas de mayor nivel economico, generalmente desconocedoras de que aceptaban un bebé secuestrado.

Hoy, cientos de asociaciones por toda la geografía española, agrupan sobre todo a mujeres, pero también a padres y hermanos y hermanas de aquellos bebés que fueron arrebatados de sus familias.  La Justicia y la reparacion de tantos delitos queda pendiente; la sociedad española, herida profundamente mientras no sea capaz de dotarse de instituciones democraticas capaces de vencer la reiterada impunidad.

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Monarquía sí, República también

 

 

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Dentro de unos días veremos que Felipe será el nuevo rey de España. Pero la monarquía de los Borbón vive tiempos difíciles y muchos de sus defensores  católicos, especialmente el Opus, se preparan para abandonar el barco llegado el caso. Basta con seguir las últimas  publicaciones de Pilar Urbano –la última El precio del trono, por ejemplo–, para ver cómo re-escriben su historia y para comprobar cómo hace mas de dos años que se abrio la veda anti juancarlista para ir preparando el terreno. Están listos para las diferentes opciones, incluso para la republicana. Los libros se han escrito con la colaboración de la reina Sofía, amiga de la supernumeraria Pilar Urbano y que tiene sus propios motivos de distancia con el campechano Juan Carlos.

La iglesia Católica ya lo hizo tiempo atrás. En 1931, con el triunfo de las opciones republicanas y el ascenso de los movimientos populares, la iglesia apostó porque la oligarquía se organizara en torno a la CEDA –Confederación Española de Derechas Autónomas—idea que encabezó un jesuita, Herrera Oria –(jesuítico viene de jesuita, que en castellano es sinónimo de hipócrita) y que lideró como proyecto político, Gil Robles. La forma de estado no es lo esencial, afirmaba la CEDA.

Deciden entonces ser republicanos si toca o monárquicos, si cabe; apoyados en organizaciones católicas, Acción Católica de Propagandistas y el Opus[1], se organizan para defender los intereses de la oligarquía desde dentro. Cuando gana el Frente Popular, son quienes avalan a los generales Mola, Queipo, Franco, Goded, para dar el golpe de Estado.

La CEDA y la iglesia católica ganaron la guerra, aunque hubieron de tragarse el sapo de un dictador que no les permitió mojar poder político –aunque si económico e ideológico—; durante cuarenta años prosperaron con la autarquía y con el capitalismo neoliberal al que ellos le abrieron la puerta.

En tiempo de la dictadura, Acción Católica de Propagandistas y Opus rivalizaron por conformar la elite franquista y se prepararon para afrontar los cambios con la muerte del dictador; Franco transitaría al otro barrio y los vivos, al nuevo régimen. Juntos pero no revueltos: divididos entre monárquicos de diferente pelaje– juanistas, juancarlistas, carlistas–; falangistas — la versión española del fascismo y del nazismo, que vino a menos, con la derrota alemana.

La Iglesia a través de su amplia red castrense, de institutos religiosos y centro parroquiales, Acción Católica y del Opus, se imbricó en todas las esferas del Estado franquista. Llegado el momento, apostó por diferentes proyectos de Transición, incluida la Reforma Democrática que avaló la Constitución de 1978 . Un supernumerario del Opus, hagiógrafo de Franco, Rafael Calvo Serer, fue co-fundador con Carrillo de la Junta Democrática.

Llevan decadas apostando  por el continuismo. Ahora, pisan el acelerado por si el bipartidismo se les hunde. Que se les va a hundir.

[1] El OPUS se hace fuerte tras la victoria de Franco, imitan y perfeccionan el funcionamiento sectario de Acción Católica de Propagandistas para ganarles, con el tiempo, en poder e influencia. La iglesia católica española queda encabezada durante décadas –desde 1939 hasta el presente– por dos lobbys de altura, que enfrenta a jesuitas y a sus imitadores el Opus Dei de Jose Maria Escriva, el reptiliano que también se consiguió un título de marqués además de santo; la que creara Herrera Horia y da origen a la CEDA, llega a la Transición a través de Calvo Sotelo. El OPUS copó el poder a partir de los años sesenta, a través de Carrero Blanco y sus gobiernos neocapitalistas. Del Opus era el mentor de Suarez, Herrero Tejedor y él mismo.

La primavera ha venido y don Juanito se va

19759_1244463424804_1025924078_30620487_5075593_nNació en Roma en 1938 y anduvo de aquí para allá en el exilio de una corte en lista de espera, mantenida por la oligarquía monárquica española. Llego la criatura a Madrid en 1948 cuando apenas cumplía 10 años y España era una herida abierta. Aunque el niño pensaba que el daño era el de su padre rey sin trono desde que el abuelo echara correr en 1931 y dejara el puesto vacante mientras la Republica tomaba el relevo. En menos de seis años se reorganizaron para poner fin al cambio. Claro que Franco no habia hecho la guerra para entregar las mieles de la victoria a un Borbon ni a nadie. Asi que se las compuso parair toreando al padre y adiestrando al hijo.

Durante décadas el dictador se ocupó de  organizar y seguir de cerca la educación del príncipe rehén para llevarlo de la mano a la jefatura del Estado y dar continuidad y estabilidad a al franquismo y a los proyectos y negocios de quienes apostaron por él. Para cuando asumio la corona Juanito había matado a su hermano Alfonso en Lisboa, de un disparo, sin querer; pero, ese pequeño inconveniente, se superó sin dificultad y sin información pública en un país en el que las noticias estaban todas al servicio del dictador. Y siguió Franco apostando por don Juanito, el hijo que no tuvo nunca, un príncipe rubio, campechano juguetón y mal estudiante que se convertía en un chico guapo, que trataba a Franco como a un padre y con quien se iba a cazar de vez en cuando.

Disparar es muy emocionante y ha marcado su biografía, no cabe duda. Cada vez contra presas de mayor tamaño.

Cuatro décadas de preparación y otras cuatro de ejercicio del atado y bien atado.

Pues va siendo hora de cambiar de rumbo.

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En la cola, Felipe VI; también rubio y nacido en el mismo año, 1968, de la revolución que trató de destruir el orden capitalista sin conseguirlo: Seamos realistas, hagamos lo imposible gritaban en Paris.

Felipe debió entender mal lo de realista.

 ¡Viva la Republica!

A por el referendum

Alegoría de la Republica, obra de Luis Dubon con la modelo Engracia Moreno, mujer de Ramón Franco.

Alegoría de la Republica, obra de Luis Dubon con la modelo Engracia Moreno, mujer de Ramón Franco

Desde que se abrió la veda contra Juan Carlos –la abrió la derecha pepera y el Opus– se está preparando a la opinión pública para esto. El último libro de Pilar Urbano lo pone de manifiesto, repasando con detalle la educación franquista e incluso episodios velados para la mayoría de la gente, como la muerte de su hermano Alfonso (por un disparo de Juan Carlos) Se trata de ir por delante, para que no le pase como al abuelo que puso piernas en polvorosa. Y tienen recambio, incluso republicano, llegado el caso. La izquierda, la sociedad laica es la que esta huérfana; en construcción, digamos.

Siempre, una titánica lucha desigual.

Y para tender un puente más en nuestra memoria, este 2 de junio, que don Juanito se va, quiero recordar la imagen de la República que en 1931 pintó el valenciano de Benicalap Luis Dubon. Y ¿Quién fue la modelo? Pues ahí está la cosa; la modelo fue Engracia Moreno, la segunda mujer de Ramón Franco, el hermano republicano del dictador. Engracia tuvo una hija, Angeles Franco Moreno; a las dos los del Pardo les hicieron la vida imposible tras la muerte –en extrañas circunstancias—de Ramon. Decìan que Enracia era una mujer de mala vida y Angeles, hija de un tragasables. En fin. Ya contare. Por ahora, ¡¡Viva la Republica!!

A por el referendum.

Conchita Liaño, morirse al fin, es poca cosa

En Zaragoza, 2007, encuentro de mujeres libres.

En Zaragoza, 2007, encuentro de mujeres libres.

París, 1916, Caracas, 2014

Feminista, anarquista, fundadora de Mujeres Libres, empeñada en cambiar el destino de las mujeres, sobrevivió a la victoria del fascismo, a Franco y a su atado y bien atado que llamaron transición;  pero la luz de la revolución,  de la que fue participe y testigo, la llenó de energía para siempre. Dicen que murió el  19 de mayo, de un derrame cerebral, en Caracas. Cuando se tienen 98 años, la muerte es una aliada y Conchita la esperaba hace tiempo, ¡tantas otras veces la buscó sin encontrarla! La muerte la rondó durante años: mientras construía la revolución en Barcelona, bajo las bombas alemanas,  en el frente, cuando viajaba en busca de noticias, a ofrecer apoyos, a recabar información, en la huida a Francia, en enero de 1939, a través de los Pirineos, cargada con las revista de Mujeres Libres, en el Paris ocupado.

El miedo era para ella el estímulo de su inteligencia, la fuerza de su decisión.  Ella decía que el peligro le daba claridad. Y por eso debía ser tan luminosa su existencia porque desde la cuna a la tumba, el peligro siempre la cercó. Tal vez por eso, y por la energía de su cuerpo anciano, salía a la calles en Caracas y a pesar de no ver bien y oír peor, atravesaba calles y avenidas siempre con éxito. ¡Que se aparten ellos! decía. Y lo lograba, por alguna ciencia infusa.

En Francia, con su hija Moncha, con su amiga y compañera Felisa Castro. Las dos exiliadas.

Conchita Liaño, a la izquierda, su hija Moncha y Felisa Castro, en Francia.

Fue una anarquista a carta cabal, exprimió la vida a fondo y cuando fracasó la revolución siguió buscando el modo de compartir lo que sabía. Ella que atravesó el océano para encontrar, como millones,  un lugar que no fuera una condena. Y el exilio se convirtió en su hogar y comenzó de nuevo una de sus mil vidas. Venezuela acabó siendo su casa, ella que era ciudadana del mundo desde que naciera en París, por carambola. Siempre adolescente, como si se hubiera dado un atracón de hormonas de la vida.

Pero ni la vejez ni la distancia ni los escasos recursos fueron impedimento y Conchita vieja y todo, voló a Paris a reunirse con sus compañeras de Mujeres Libres, mas viejas que ella misma. Y entre todas reunieron sus memorias, documentaron sus recuerdos, relataron su experiencia  que publicaron en 1999—Mujeres Libres, luchadoras libertarias, Ed. Anselmo Lorenzo–. Conchita compartió el relato de su vida, de su lucha, de la memoria libertaria, de los sueños convertidos en acción de las Mujeres Libres.  Con su amistad, con su testimonio nos tendió la mano a quienes buscábamos el tesoro de sus vidas. Y encontramos en ella tempestades de relatos, de aventuras y tragedias vividas en carne propia atravesando la historia del siglo XX. Tal vez de eso se habrá muerto, de estar tan viva y no tener respuestas para nada. Morirse, al fin, es poca cosa.

Con su testimonio se construyeron documentales como Mujeres del 36  Vivir la utopìa,  1997.

Mujeres del 36, de 1999. Indomables, 2011.

El relato de su vida lo podeis encontrar en Nosotras que perdimos la paz. Ed. Foca, 2005.

 

Conchita Liaño, la vida efervescente

Hoy, 2 de mayo, lo he sabido. Dicen que Conchita Liaño murio el 19 de abril,  en Venezuela.  Tal vez sea cierto. Nacio en Paris, en 1916. Y vivio con la intensidad de quienes se sienten capaces de cambiar el curso de la historia.

 

Conchita Liaño, Rio Chico, Venezuela, 2004.

Conchita Liaño, Rio Chico, Venezuela, 2004.

Se acabó lo que se daba. Ya no habrá nada a la que prenderle fuego.

Ya no habrá pasado, ni sol, ni horizonte de luz teñido de amargura, ni te amanecerás acompañada de ti misma.

Se acabaron las fronteras,  los calabozos, los caudillos que no se mueren nunca.  Los años que pasan sin sentido.

Se acabaron los amores imposibles, los dioses que no existen, el brillante sabor de la aventura. Se acabó, Liaño la hoja en blanco, las ganas de saber, el gusto por los cuerpos entregados.

Se acabó lo que se daba. Se acabó la esperanza negra que cubrió de nieve aquel enero,  los sueños rotos, vestidos de colores, las revistas, las pruebas de que era verdad lo que contabas.

Se acabó la dinamita que te pusieron dentro. Las ganas de no perderte nada, de mandarlos a todos a la mierda. De sentarte de cara a la pared y disfrutar de cada travesura. Se acabó, por fin, la vida efervescente.

Se acabó para siempre, Liaño la fuerza de tu aliento, el agua tibia lloviendo a borbotones en Rio Chico sobre tu cuerpo entero. Tu voz al otro lado, tu locura, tu tierna desmedida, tú luminosa y fértil  impotencia, tu belleza inabarcable.

En Zaragoza, 2007

En Zaragoza, 2007

Se acabó el hambre, el sueño y la torpeza. Los ojos que no ven el corazón que extraña, la mano que acaricia. El olor a mar, la prisa lenta, los mosquitos, el calor audaz de Maracaibo. Las cuentas que no cuadran, el caos, la canela en rama, la madre renegada.

Se acabaron las carcajadas, la historia enrevesada en el silencio,  los tambores espantando el calor de madrugada.

Se acabó por fin la duda que se fue con la certeza a beberse un ron al otro barrio.

Se acabó la primavera, se terminó y no me gusta nada.

Me pongo aquel vestido que me diste y miro de nuevo el horizonte.  Ya, ya sè que estas en otro plano. Una luz zigzagueante  y para siempre en los cerros de Caracas.

Conxa Pérez, el anarquismo como forma de vida

Conxa Pérez murió ayer, 17 de abril de 2014.  La miliciana, la madre, la hermana, la obrera, la sindicalista, la que todo lo quiso saber,  la vecina del Raval, la vendedora de mercat de Sant Antoni, la que nunca se dejó vencer se fue por la fuerza de los años. Gracias por tu vida.

¡Que la libertad, como a ti, nos acompañe siempre!

Nacio en Les Cort, Barcelona, en 1915. Hizo la revolucion y vivio para contarlo.

Nacio en Les Corts, Barcelona, en 1915. Hizo la revolucion y vivio para contarlo

Conxa no falto nunca a la cita de ser ella misma.Abrazó el anarquismo como una forma de vida cuando apenas podía imaginar que aquel  tesoro seria la savia que la mantendría cien años viva.  Conxa  defendió su vida y la de los suyos a brazo partido. Construyó  con su gente una Revolución  que brilla todavía, a pesar de la derrota. Ella le dio lustre cada dia porque era la sabia de su fuerza.  Pudo atravesar la pobreza y el dolor de tanta pérdida  y recomponer un mundo de amor y militancia que le fue siempre imprescindible.

La anarquía como utopía, la lucha obrera como necesidad frente a la tiranía, no son frases hechas, sino pilares de su formación desde que con su hermano espiaba, desde la pequeña ventana de su cuarto que daba a otra sala, las conversaciones de su padre con sus compañeros en la colonia Castells, en Les Corts de Barcelona.

Conxa nos regaló durante años el tesoro de su amistad y de su memoria con la que pudimos no ser tan huérfanas de nuestra propia historia. Nos enseñó que allá donde parece haber un muro que nos cierra el paso, allí está el espacio donde  trazar un camino a  campo abierto.

La libertad  como forma de vida, la utopía,  su combustible. Pensar por si misma, crear, resistir. Esa fue su vida, su ejemplo, su memoria.

Por mucho que lo hayan intentado, como decía Louis Mitchel, “no se puede matar la idea a cañonazos, ni acorralarla”.

Conxa  está en nuestros corazones.  La idea sigue viva.