Elogio de la dificultad, Estaniaslao Zuleta.
12 Marzo, 2007 | Guardado en General
Este texto es un regalo, yo así lo sentí cuando di con él, en este territorio cibernético que hace posible tantos encuentros. Por eso lo traigo a mi página. espero que os resulte tan estimulante y provocador como me pareció a mi. Una llamada a la acción desde la responsabilidad, un sueño posible; el de buscar el modo de ser nosotr@s mism@s.
Elogio de la dificultad. La pobreza y la impotencia de la imaginación nunca se manifiesta de una manera tan clara como cuando se trata de imaginar la felicidad. Entonces comenzamos a inventar paraísos, islas afortunadas, países de cucaña. Una vida sin riesgos, sin lucha, sin búsqueda de superación y sin muerte. Y, por tanto, también sin carencias y sin deseo: un océano de mermelada sagrada, una eternidad de aburrición. Metas afortunadamente inalcanzables, paraísos afortunadamente inexistentes.
Todas estas fantasías serían inocentes e inocuas, sino fuera porque constituyen el modelo de nuestros anhelos en la vida práctica.
Aquí mismo en los proyectos de la existencia cotidiana, más acá del reino de las mentiras eternas, introducimos también el ideal tonto de la seguridad garantizada; de las reconciliaciones totales; de las soluciones definitivas.
Puede decirse que nuestro problema no consiste solamente ni principalmente en que no seamos capaces de conquistar lo que nos proponemos, sino en aquello que nos proponemos: que nuestra desgracia no está tanto en la frustración de nuestros deseos, como en la forma misma de desear. Deseamos mal.
En lugar de desear una relación humana inquietante, compleja y perdible, que estimule nuestra capacidad de luchar y nos obligue a cambiar, deseamos un idilio sin sombras y sin peligros, un nido de amor, y por lo tanto, en última instancia un retorno al huevo. En vez de desear una sociedad en la que sea realizable y necesario trabajar arduamente para hacer efectivas nuestras posibilidades, deseamos un mundo de satisfacción, una monstruosa sala-cuna de abundancia pasivamente recibida.
En lugar de desear una filosofía llena de incógnitas y preguntas abiertas, queremos poseer una doctrina global, capaz de dar cuenta de todo, revelada por espíritus que nunca han existido o por caudillos que desgraciadamente sí han existido.
Adán y sobre todo Eva, tienen el mérito original de habernos liberado del paraíso, nuestro pecado es que anhelamos regresar a él.
Desconfiemos de las mañanas radiantes en las que se inicia un reino milenario. Son muy conocidos en la historia, desde la Antigüedad hasta hoy, los horrores a los que pueden y suelen entregarse los partidos provistos de una verdad y de una meta absolutas, las iglesias cuyos miembros han sido alcanzados por la gracia –por la desgracia– de alguna revelación. El estudio de la vida social y de la vida personal nos enseña cuán próximos se encuentran una de otro la idealización y el terror. La idealización del fin, de la meta y el terror de los medios que procurarán su conquista. Quienes de esta manera tratan de someter la realidad al ideal, entran inevitablemente en una concepción paranoide de la verdad; en un sistema de pensamiento tal, que los que se atreverían a objetar algo quedan inmediatamente sometidos a la interpretación totalitaria: sus argumentos, no son argumentos, sino solamente síntomas de una naturaleza dañada o bien máscaras de malignos propósitos.
En lugar de discutir un razonamiento se le reduce a un juicio de pertenencia al otro –y el otro es, en este sistema, sinónimo de enemigo–, o se procede a un juicio de intenciones. Y este sistema se desarrolla peligrosamente hasta el punto en que ya no solamente rechaza toda oposición, sino también toda diferencia: el que no está conmigo, está contra mí, y el que no está completamente conmigo, no está conmigo. Así como hay, según Kant, un verdadero abismo de la acción, que consiste en la exigencia de una entrega total a la “causa” absoluta y concibe toda duda y toda crítica como traición o como agresión.
Ahora sabemos, por una amarga experiencia, que este abismo de la acción, con sus guerras santas y sus orgías de fraternidad no es una característica exclusiva de ciertas épocas del pasado o de civilizaciones atrasadas en el desarrollo científico y técnico; que puede funcionar muy bien y desplegar todos sus efectos sin abolir una gran capacidad de inventiva y una eficacia macabra. Sabemos que ningún origen filosóficamente elevado o supuestamente divino, inmuniza a una doctrina contra el riesgo de caer en la interpretación propia de la lógica paranoide que afirma un discurso particular –todos lo son– como la designación misma de la realidad y los otros como ceguera o mentira.
El atractivo terrible que poseen las formaciones colectivas que se embriagan con la promesa de una comunidad humana no problemática, basada en una palabra infalible, consiste en que suprimen la indecisión y la duda, la necesidad de pensar por sí mismo, otorgan a sus miembros una identidad exaltada por la participación, separan un interior bueno –el grupo– y un exterior amenazador. Así como se ahorra sin duda la angustia, se distribuye mágicamente la ambivalencia en un amor por lo propio y un odio por lo extraño y se produce la más grande simplificación de la vida, la más espantosa facilidad. Y cuando digo aquí facilidad, no ignoro ni olvido que precisamente este tipo de formaciones colectivas, se caracterizan por una inaudita capacidad de entrega y sacrificios; que sus miembros aceptan y desean el heroísmo, cuando no aspiran a la palma del martirio. Facilidad, sin embargo, porque lo que el hombre teme por encima de todo no es la muerte y el sufrimiento, en los que tantas veces se refugia, sino la angustia que genera la necesidad de ponerse en cuestión, de combinar el entusiasmo y la crítica, el amor y el respeto.
Un síntoma inequívoco de la dominación de las ideologías proféticas y de los grupos que las generan o que someten a su lógica doctrinas que les fueron extrañas en su origen, es el descrédito en que cae el concepto de respeto.
No se quiere saber nada del respeto, ni de la reciprocidad, ni de la vigencia de normas universales. Estos valores aparecen más bien como males menores propios de un resignado escepticismo, como signos de que se ha abdicado a las más caras esperanzas. Porque el respeto y las normas sólo adquieren vigencia allí donde el amor, el entusiasmo, la entrega total a la gran misión, ya no pueden aspirar a determinar las relaciones humanas. Y como el respeto es siempre el respeto a la diferencia, sólo puede afirmarse allí donde ya no se cree que la diferencia pueda disolverse en una comunidad exaltada, transparente y espontánea, o en una fusión amorosa. No se puede respetar el pensamiento del otro, tomarlo seriamente en consideración, someterlo a sus consecuencias, ejercer sobre él una critica, válida también en principio para el pensamiento propio, cuando se habla desde la verdad misma, cuando creemos que la verdad habla por nuestra boca; porque entonces el pensamiento del otro sólo puede ser error o mala fe; y el hecho mismo de su diferencia con nuestra verdad es prueba contundente de su falsedad, sin que se requiera ninguna otra. Nuestro saber es el mapa de la realidad y toda línea que se separe de él sólo puede ser imaginaria o algo peor: voluntariamente torcida por inconfesables intereses. Desde la concepción apocalíptica de la historia las normas y las leyes de cualquier tipo, son vistas como algo demasiado abstracto y mezquino frente a la gran tarea de realizar el ideal y de encarnar la promesa; y por lo tanto sólo se reclaman y se valoran cuando ya no se cree en la misión incondicionada.
Pero lo que ocurre cuando sobreviene la gran desidealización no es generalmente que se aprenda a valorar positivamente lo que tan alegremente se había desechado, estimado sólo negativamente; lo que se produce entonces, casi siempre, es una verdadera ola de pesimismo, escepticismo y realismo cínico. Se olvida entonces que la crítica a una sociedad injusta, basada en la explotación y en la dominación de clase, era fundamentalmente correcta y que el combate por una organización social racional e igualitaria sigue siendo necesario y urgente. A la desidealización sucede el arribismo individualista que además piensa que ha superado toda moral por el sólo hecho de que ha abandonado toda esperanza de una vida cualitativamente superior.
Lo más difícil, lo más importante. Lo más necesario, lo que a todos modos hay que intentar, es conservar la voluntad de luchar por una sociedad diferente sin caer en la interpretación paranoide de la lucha. Lo difícil, pero también lo esencial es valorar positivamente el respeto y la diferencia, no como un mal menor y un hecho inevitable, sino como lo que enriquece la vida e impulsa la creación y el pensamiento, como aquello sin lo cual una imaginaria comunidad de los justos cantaría el eterno hosanna del aburrimiento satisfecho. Hay que poner un gran signo de interrogación sobre el valor de lo fácil; no solamente sobre sus consecuencias, sino sobre la cosa misma, sobre la predilección por todo aquello que no exige de nosotros ninguna superación, ni nos pone en cuestión, ni nos obliga a desplegar nuestras posibilidades.
Hay que observar con cuánta desgraciada frecuencia nos otorgamos a nosotros mismos, en la vida personal y colectiva, la triste facilidad de ejercer lo que llamaré una no reciprocidad lógica: Es decir, el empleo de un método explicativo completamente diferente cuando se trata de dar cuenta de los problemas, los fracasaos y los errores propios y los del otro cuando es adversario o cuando disputamos con él. En el caso del otro aplicamos el esencialismo: lo que ha hecho, lo que le ha pasado es una manifestación de su ser más profundo; en nuestro caso aplicamos el circunstancialismo, de manera que aún los mismos fenómenos se explican por las circunstancias adversas, por alguna desgraciada coyuntura. Él es así; yo me vi obligado. Él cosechó lo que había sembrado; yo no pude evitar este resultado. El discurso del otro no es más que de su neurosis, de sus intereses egoístas; el mío es una simple constatación de los hechos y una deducción lógica de sus consecuencias. Preferiríamos que nuestra causa se juzgue por los propósitos y la adversaria por los resultados.
Y cuando de este modo nos empeñamos en ejercer esa no reciprocidad lógica que es siempre una doble falsificación, no sólo irrespetamos al otro, sino también a nosotros mismos, puesto que nos negamos a pensar efectivamente el proceso que estamos viviendo.
La difícil tarea de aplicar un mismo método explicativo y crítico a nuestra posición y a la opuesta no significa desde luego que consideremos equivalentes las doctrinas, las metas y los intereses de las personas, los partidos, las clases y las naciones en conflicto. Significa por el contrario que tenemos suficiente confianza en la superioridad de la causa que defendemos, como para estar seguros de que no necesita, ni le conviene esa doble falsificación con la cual, en verdad, podría defenderse cualquier cosa.
En el carnaval de miseria y derroche propios del capitalismo tardío se oye a la vez lejana y urgente la voz de Goethe y Marx que nos convocaron a un trabajo creador, difícil, capaz de situar al individuo concreto a la altura de las conquistas de la humanidad.
Dostoievski nos enseño a mirar hasta donde van las tentaciones de tener una fácil relación interhumana: van sólo en el sentido de buscar el poder, ya que si no se puede lograr una amistad respetuosa en una empresa común se produce lo que Bahro llama intereses compensatorios: la búsqueda de amos, el deseo de ser vasallos, el anhelo de encontrar a alguien que nos libere de una vez por todas del cuidado de que nuestra vida tenga un sentido. Dostoievski entendió, hace más de un siglo, que la dificultad de nuestra liberación procede de nuestro amor a las cadenas. Amamos las cadenas, los amos, las seguridades porque nos evitan la angustia de la razón.
Pero en medio del pesimismo de nuestra época se sigue desarrollando el pensamiento histórico, el psicoanálisis, la antropología, el marxismo, el arte y la literatura. En medio del pesimismo de nuestra época surge la lucha de los proletarios que ya saben que un trabajo insensato no se paga con nada, ni con automóviles ni con televisores; surge la rebelión magnífica de las mujeres que no aceptan una situación de inferioridad a cambio de halagos y protecciones; surge la insurrección desesperada de los jóvenes que no pueden aceptar el destino que se les ha fabricado.
Este enfoque nuevo nos permite decir como Fausto:
“También esta noche, tierra, permaneciste firme.
Y ahora renaces de nuevo a mi alrededor.
Y alientas otra vez en mi la aspiración de luchar sin descanso por una altísima existencia”.
ESTANISLAO ZULETA
Nació en Medellín en 1935 y murió en Cali en febrero de 1990. Fue profesor de las universidades Libre de Bogotá, Santiago de Cali, U. de Antioquia, y, en los últimos años de su vida, de la Universidad del Valle, la cual le confirió el Doctorado Honiris Causa en Psicología en 1980. En 1988 trabajó como asesor en la Consejería de Derechos Humanos de la Presidencia de la República.
Además de numerosos artículos publicados en revistas y de textos aún inéditos, Estanislao Zuleta es el autor de los siguientes libros:
Introducción a la Historia Económica de Colombia (1970); Thomas Mann, La Montaña Mágica y la Llanura prosáica (1977); Teoría de Freud al final de su vida (1978); Comentarios a la ‘Introducción general a la crítica de la economía política’ de Carlos Marx (1974); Comentarios a ‘Así habló Zaratustra’ de F. Nietzsche” (1981); Lógia y crítica (1977); La propiedad, el matrimonio y la muerte en Tolstoi (1979); Sobre la idealización en la vida personal y colectiva y otros ensayos (1985); El pensamiento psicoanalítico (1985); Psicoanálisis y Criminología (1986); Arte y Filosofía (1986); Ensayos sobre Marx (1987); La poesía de Luis Carlos López (1988). Como obras póstumas han sido publicadas: Estudios sobre la osicosis (1990) y Colombia: violencia, democracia y derechos humanos (1991).
Tomado del texto: Estanislao Zuleta, Ensayos Selectos.Esta caricatura es todo lo que he encontrado de él en Internet. Así que también os lo presento.

aih…
cúanta disfrutina con usté en sevilla…
¡me picó el gusanillo de la memoria!
gracias mil. saludos
Hola
Buscando imagenes de Frida Kahlo me salió Elena P. visitando Alicante para hablar de fisita. ¿Casualidad? No sé pero me encanta la Kahlo y Alicante no sé bien por qué si aún no estado allí, quizá por las personas que me ha tocado conocer. En fin, prometo leer esto recién concluya mi entrevista.
Saludos desde México
en este judto momento acudo a este texto, despues de haberlo leido por primera vez hace ya unos cinco años; y es que me encuentro en una dificltad ecleptica en este momento de realizar un proyecto de grado.
seguramente lo volvere aleer muchisimo mas adelante.
chao!
hey alguien me ayuda? en que sentido zuleta elogia la dificultad??? porfa respondan!!!!!!!!! byebye
el ser humano es ta hecho para pensar y de acuerdo a ello su vida se convierte en un laberinto, de pensaminentos y soluciones.
Para respoder a Lorna el maestro Zuleta nos ofrece una vision de la dificultad como una oportunidad. Es gracias a esta y no a pesar, que logramos encontrar preguntas que nos enriquecen y nos hacen crecer como seres humanos buscando como lo dice Goethe, una “altisima existencia.”
Todos tenemos ideas y sueños por realizar bien sea a corto, mediano y largo plazo, pero debemos de identificar que estos sean reales y no una excusa para llevar la vida ideas tras idea y nunca hagamos nada por lograrlas…”Lucha por tu sueño”.
Todo ser humano tiene un sueño, pero para llegar ha realizarlos se debe ser realista con lo que se tiene y se debe tener el pensamiento positivo simpre para lograrlo, por mas que se tengan tropiezos, se aprende de ello y se pone en practica seguir intentandolo .
Se debe ser humilde en pensar, analizar y poner en practica; todos los sueños se cumples pero hay que trabajales para que se logren .
¿Es posible mejorar lo perfecto?, acaso existe una cosmovisión de tal excelencia como lo es esta.
El verdadero sentido de la vida, es estar en una balaza de guerra y paz, de odio y amor de… todo en un grado perfecto.
Acepto que soy un pequeño grano de arena comprado con lo que existe en este mundo de jirafas… continuará
creo que es muy importante luchar por lo que queramos para ser alguien en la vida
PERO POR DIOSSSSSSSSS!!!!
ELOGIO A LA DIFICULTAD = ELOGIO A PONERSE EN CUESTION = A RENUNCIAR A LAS GARANTIAS = A REBELARSE CONTRA LOS CRITERIOS QUE ME DEGRADAN COMO PERSONA.
elogio a la dificultada = elogio a los momentos más “criticos de la vida”, pues son esos los que que cuestionan nuestra identidad en medio de la esquizofrenia productiva y emocional de la actualidad.
Lily
Y por supuesto Estanislao no elogia la dificultad para elogiar la victoria…elogia la dificultad porque propicia el pensamiento crítico, la creatividad y la transformacion
Lily
el concepto de felicidad succita siempre a un mismo fin y es el de la tranquilidad y la sorna.pero…. que sigue despues de lo insuperable? pues la cotidianidad y posterior aburricion y esa es la verdadera muerte,el hecho de existir para pasar desapersividos.
suerte desde medellin colombia tierra del maestro zuleta
ola ps esto me sirvio
resto
para mis trabajos
grasias por la informacion
pero si la pudieran
complementar mas seria
mucho mejor
GRAX X LA LECTURA.. LA NECESITABA PARA UNA RECUPERACION.. BYE .. GRAX..XAU
el elogio de la dificultad de estanislao zuleta es un libro muy importante por que nos invita a reflesionar sobre cada una de las instancias de nuestra vida, como afrontar nuestras dificultades en la vida.
eta muy buna la historia
elogio de la dificultad de zuleta es un libro q nos enseña como estudiantes q somos a reflecionar
SIMPLEMENTE ES UNA MARAVILLOSA LECTURA… PUES ES ASI COMO TODOS LOS SERES HUMANOS PIENSAN. COMO TODO ES UN SUEÑO UNA FANTACIA…
pues mer gusto mucho lo que Estanislao Zuleta dice creo que tiene mucha razon es que nosotros no vemos mas alla de lo que caminamos
es una lectura muy interezante la cual nos pone a reflexionar y a cuestionarnos nosotros mismos, pero alguien me hablaba de que ahi se tocaba el tema de la democracia y la verdad es que aun no lo he encontrado ¿alguien me podria ayudar?
mil gracias
si habla de democracia en pagina numero tres
muchas gracias me sirvio demasiado las ideas que proponen para realizar mi trabajo !!! os agradesco
me gusta lo que plantea estanislao zuleta pero en que terminos debemos asumir la dificultad cuando en los paises en los que vivimos es una odisea sobrevivirse entonces la dificultad esta evidenciandose por todos lados aquie no vivimos en paraisos de mermeladas sagradas
La dificultad es un acicate de la vida, viene a su lado. ¿O tal vez, no será es vida la que resulta un azar entre tanta dificultad? La vida, el amor por la vida…Las sociedades han tratado siempre de disminuir la incertidumbre, pero sola la muerte es la seguridad total, por eso decimos en castellano, descanse en paz…por eso el cristianismo relega a “la otra vida” el sosiego tan difícil de alcanzar en los presentes. No hay paraisos de mermelada. Sólo grados de incertidumbre. El asunto es atravesarlo sin tirar la toalla.
pues la verdad es algo demasiadamente asombroso de como reflexionar y caer encuenta
de como es nuestra vida.
y pues de verdad si nospondriamos analizar la vida sin ostaculos
y sin probelmas
no tendria
sentido
pues todo seria facil
y pues siempre
que pasamos de algo q nos ha dificultado mucho
nos sentimos realmente satisfechos
por q de alli
de demuestra que tanto
eres capazen ti y en tu vida
este es todo el ensayo o un fragmento de el???
por favor respondanme rapido…. thnks!!!!
GRACIAS ME AYUDO MUCHISIMO PARA LA TAREA QUE NOS DEJO ESA VIEJA ESTUPIDAD E LA PROFESORA
Ess un texto maravilloso, ojala nuestros intelec tuales nos hablen de nuestros pensadores y filosofos latinoameriacanos… y no citen mas a Habermas en sus conferencias.
Al anterior comentario lo invito a leer Allegro ma non troppo de Carlo M Cipolla, asi apreciara mas a su profesora
Gracias Guillermo por la recomención de Cipolla. Es divertido y amargo y matemático su Allegro ma non troppo.
el elogio de la dificultad no habla de q los seres humano siempre penssamos en q creemos q las soluciones son realmente completas pero por lo visto la dificultad de ver las cosas realmente como son
¿Cómo esta planteada la temática desde los procesos argumentativos?