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La tierra, la herencia que nos pertenece.

MarchaLitoralA4_2.jpgDestrucción a toda costa. Greenpeace, 2007.
Lo dice de nuevo Greenpeace: es imprescindible detener la destrucción. Pero formamos parte de un remolino que cambia los usos de la tierra, del trabajo, de las formas de vida por dinero, por potentes coches, por piscinas y bañeras con masaje, por televisones y electrodomésticos y todo tipo de artilugios de última generación, que te traen el mundo a casa, que te ofrecen la juventud del botox y el sexo de Viagra. ¿Acaso ya nadie quiere ser Ulises? Demasiado ruido. Mientras aceptamos que nuestro patrimonio se envilezca, vivimos en una fiesta, como si necesitaramos tapar la angustia del propio corazón. De esa destrucción nace esta bonanza que en algo nos toca a todos.
¿Hasta cuando?
Las playas ocupadas, la costa urbanizada por todo el litorial y a muchos kilómetros en el interior… Ciento de miles de viviendas que ofrecen alternativas de formas de vida caducas ya en los paises en los que se iniciarion. ¿De que estamos escapando?

Así comienza el Informe 2007: A lo largo de los últimos meses se han producido numerosos debates sobre cómo frenar la destrucción del litoral. En ellos se han puesto sobre la mesa iniciativas que muestran lo que la sociedad puede aportar. Una cosa es evidente: hacen falta cambios. Cambios profundos. Los actuales mecanismos legislativos han fracasado, ya que no han sido capaces de evitar la construcción hasta casi la misma orilla del mar. En el litoral, el urbanismo ilegal es motivo de escándalo, pero el legal también es muy destructivo. El diagnóstico ya ha sido realizado y sobre él hay un acuerdo bastante general. Por ello el tiempo del debate ya ha pasado: la urgencia de la situación requiere soluciones inmediatas. No se puede seguir debatiendo mientras los últimos espacios sin destruir se cubren de cemento. Si no se hace así, mucho nos tememos que las reformas llegarán cuando ya sea demasiado tarde.

La costa valenciana, la alicantina, la murciana, la andaluza, la catalana, …ese mar que se llama Nostrum…

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