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Bye, bye 2009

Nubes dispersas 21°C Viento: (SSE) 11 Km/h
Humedad: 78%
Punto de rocío: 17°C
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Un año malo, pésimo. Empezó con la amenaza de una gripe que llenó las páginas de los diarios y los bolsillos de algunas las farmacéuticas, mientras los medios nos distraían de la pandemia real, promovida por el liberalismo económico que hacia tambalear el sistema y reclamaba , ahora sí, fondos frente a su derrumbe.
Visto desde la sociedad del derroche, un año catastrófico. Visto desde los márgenes sociales, un año infame que acaba con los comedores sociales atiborrados de gente sin sueldo, sin techo y sin trabajo, que apenas tiene para comer.
No me extraña de la quiebra del gobierno valenciano y de la sonrisa petrificada de su presidente, cuyo nombre ha salpicado reiteradamente las páginas del sumario de corrupción. No me extraña que los ejércitos de los países ricos hayan dejado paso a las empresas privada que hacen la guerra vestidas de organizaciones de paz y humanitarias en Oriente y a lo largo y ancho de la arrasada África. No me extraña que las fábricas de armas amplíen sus plantillas y sus exportaciones. No me extraña que el Indico se llene de Piratas. No me extraña que la Nochebuena, el Papa de Roma celebre la Misa del Gallo dos horas ante, porque él –representante de Dios en la tierra–se va a dormir pronto, nazca –simbólicamente—a la hora que nazca el hijo de José y de María. No me extraña que los diarios se hayan olvidado por completo de hacer periodismo y de que los periodistas en extinción en las redacciones devengan en portavoces de empresas, patrones, poderosos: dime quien te financia y te diré quien te gobierna. No me extraña que el año acabe con los aeropuertos atascados por una multitud que no puede viajar en la compañía Air Comet, que dirige el máximo responsable de la patronal española, en bancarrota. No me extraña que Belén Esteban arrase en la televisión, que la ha convertido en una estrella que arde en un chispeante brillo que tantos beneficios reporta a quienes no se exhiben. No me extraña, que el dinero no necesite pasaporte, ni fronteras, ni límites.
No me extraña nada, pero nada, que las diez familias españolas que más tienen hayan seguido ganando en este 2009 hasta un 27%.
No me extraña que esta mañana no sepa bien a qué atenerme. Sin embargo, no se bien porqué, aun tengo esperanza.

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