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La soledad de los perros de Fukushima

[youtube]yp9iJ3pPuL8[/youtube] ¿Dónde se esconde  la esperanza? ¿A dónde se dirige el aire envenenado?

El periodista japonés Tetsuo Jimbo viajó hasta llegar a dos kilómetros de la central,  recorrió un radio de treinta kilómetros de desolación:  el ganado, los perros  vagan por un paisaje de abandono.  Las centrales nucleares del mundo rugen y venden, muy caras, garantías de seguridad imposibles. Los perros de Fukushima se han quedado solos.   Sus amos también. ¿Dónde se esconde la esperanza? Ellos la están buscando.

Este artículo de Interviu de 2008, Juaquín Vidal, sobre la central de Ascó, en la desembocadura del Ebro, viene a cuento y no tiene desperdicio

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