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Ana Paula Cid, en el corazón

Ana Paula Cid

Murió el 31 de diciembre de 2015. en Alacant. Sus hijas, Marina y Julia. Activista, concejala socialista, feminista, médica, sexóloga,  madre.



Hoy empieza un nuevo año, Ana Paula. Un año repleto de expectativas, de sueños de ilusiones. Y nace en medio del dolor porque te has ido. Nada de lo que está ocurriendo es ajeno a ti. Dicen que nadie es imprescindible pero sabemos que eso no es cierto. Nada será igual sin ti, que se lo digan a tu gente. Que se lo digan a Mariano, a Julia a Marina. Nadie como tú. Y tu ausencia se hara aun más grande que tu misma –quién sabe por cuánto tiempo– hasta que aceptemos que  ya no estas entre nosotros.  Pero quedara en nuestro corazón el recuerdo dulce de tu sonrisa, de tu constancia, de tu energía puesta al servicio de tanta gente y de los tuyos.  Gracias Ana Paula.

Dicen los diarios de hoy que el año ha sido nefato. Algo de eso hay, en esta vieja Europa que cierra las puertas a quienes huyen de las guerras que desata la avaricia, que recorta las libertades conquistadas con tanto esfuerzo. Un año maldito y a la vez un año de posibilidades y de esperanzas vivas que ya no compartiremos contigo.

Hoy un hombre ha matado a otra mujer y a su hijo en Torrevieja, Ana Paula.  Aquí  nos quedamos peleando para conseguir  medidas contra tanta violencia y desigualdad. Como tú, Ana Paula, seguiremos luchando hasta lograr los cambios necesarios.

Dicen los diarios que ha sido un año pésimo. Lo dice el mismo periódico que informa de tu muerte. Ese diario que dio cuenta de muchas de tus batallas  desde la calle, como una militante mas  desde el feminismo, desde los barrios y también  desde las instituciones.

Quienes te queremos sabemos de tu constancia, de tu valentía frente a la adversidad y al fuego amigo, de tu resistencia. Sabemos también de tus éxitos. Tus dos hijas son tus mejores obras. Tu lo sabias. Tanto amor, tan acertado, san sabio, tan constante ha dejado lo mejor de ti en ellas mismas.

El próximo 8 de marzo te sumaras con nosotras de nuevo en nuestra manifestación. La miliciana, la sufragista, la feminista, la concejala socialista, la tenaz militante de izquierda, la madre, la médica, la sexóloga, la excelente cocinera, la profesora que nunca estuvo dispuesta a conformarse volverá con nosotras por las calles de esta ciudad que es la tuya. Seguirás viva entre quienes seguiremos tu pelea por una ciudad libre de mafias, por una democracia sin corrupción por una sociedad igualitaria.

Seguirás entre nosotras, dándonos energía cuando las fuerzas flaqueen, dispuestas como tú, a dar la batalla hasta el final.

Ante la muerte, Ana Paula, no hay defensa. Solo nos queda la rabia,  un montón de amor por la vida a pesar de todo y este ateísmo que nos obliga a ser todopoderosos y a aceptar,  tantas veces y de mala de mala, gana nuestros límites.

Eres grande Ana Paula. En la inmensa vida que fuiste capaz de compartir, en todo aquello por lo que te jugaste tu fuerza y tu salud. En el amor de toda la gente que te querremos  para siempre.

Y como dice Mariano,  en su poema:

 Veo el mar en la noche oscura y sin límites razonables

Y me quedo sentado en la orilla,

Atento  en el fragor de la resaca que arrastra nuestros cuerpos. 

Veo el mar sin las olas de mi vida con la certeza de haberlo intentado.

 

 

 

marianoanap

Ana Paula Cid y su compañero Mariano Sánchez Soler.

 

 

 

Un comentario a “Ana Paula Cid, en el corazón”

  1. Ángel Román y Emilia Báscones dice:

    Hace tiempo que perdimos el contacto con Ana Y Mariano.
    Son esas cosas que uno no sabe porqué suceden y cambiar de ciudad no parece razón suficiente…Pero hubo un tiempo que compartimos un montón de noches de cena y cine, esa vieja pasión que nos unía.
    Ahora me reconforta recordar a Natalie Wood declamando aquello de:
    “Aunque ya nada pueda devolver
    la hora del esplendor en la hierba
    no debemos afligirnos
    porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo”

    …Como tú Ana

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