Ocurrió el 28 de mayo. El alcalde de Morón de la Frontera, en Sevilla, del Partido Popular, Manuel Morilla ha encabezado y ganado una moción por la que se ha proclamado a la Virgen María Auxiliadora alcaldesa de Honor del pueblo. Convertida la acaldía en un púlpito decimonónico, el mismo ha abucheado a los concejales de Izquierda Unida, que no apoyaron semejante propuesta.
Conviene reflexionar sobre estos hechos; defender la libertad de culto, el respeto a las creencias de cada cual y por supuesto, la devoción mariana, tan arraigada entre nuestra sociedad Católica heredaera de otras creencias anteriores que siempren nos repmiten a la madre. Pero caray, a estas alturas, un alcalde debería saber que, como autoridad, le corresponde un ejercicio firme en los ámbitos de su responsabilidad. Que no es la fe si no la política cotidiana.
Entre las informaciones respecto a este alcalde veo que Izquierda Unida ha denunciado su subida de sueldo, de 37.800 euros a 73.980 euros brutos anuales. Me da la impresión que se está encomendando a la Virgen para seguir teniendo votos y disfrutando del milagro de semejante prosperidad económica. Y se debe creer que le apoya, ya que se le ve tan animado cantando la Salve en el Pleno municipal.
La muy recomendable cacerolada, si no arregla el problema, al menos, desahoga y nos pone en moviiento. En la pantalla, Alejandra Ferradas, afectada como yo misma. Las dos, como decenas de miles de personas nos hemos quedado sin pasajes, sin vuelos y, por lo pronto, sin dinero para comprar otros, en el caso de que hubiera disponibles, que tampoco los hay.¿Que narices pasa con los vuelos? La demanda de vuelos transoceánicos no para de crecer. Además de los viajes de turismo, cada año aumenta el número de inmigantes que, con sus papeles en regla, viajan regularmente a sus paises de origen desde los aeropuestos españoles. Pareciera que lo razonable es afrontar el permanente auge de la demanda con servicios adecuados y asequibles. Un pasaje para Buenos Aires con Iberia en turista, para diciembre, cuesta más de 6.000 € ¿Quien nos lo explica? ¿Quienes puede volar con esos precios?
Air Madrid ha resultado un fiasco, su gestión, un desatino y sus precios, no tan baratos como se deduciría de su nicho de mercado: más de mil euros en fechas señaladas, como Navidad o algo menos, sin bajar de los 800, después de diciembre.
Le seguiremos dando a la cacerola y reclamando el derecho de cualquier ciudadana/o a viajar a precios razonables,con empresas responsables, que entiendan que el trasporte, incluído el aéreo, no es sólo un negocio, si no un servicio público.
En la línea de los objetos imposibles. La tarde del 14 de Noviembre en la misma calle Alcalá, en la esquina del Circulo de Bellas Artes y Blanquerna, estaba aparcado este trasto.